Celulosa Argentina entró en Concurso de Acreedores tras pérdidas millonarias y la paralización de sus plantas
Política gremial Miércoles 26 de Agosto de 2026
Golpeada por la crisis económica y con números en rojo, Celulosa Argentina formalizó su ingreso al Concurso de Acreedores. La histórica compañía de la familia Urtubey informó pérdidas por $172.634 millones, una caída de ingresos del 44% y un EBITDA negativo de $20.146 millones, lo que la ubicó en situación de quiebra técnica con un patrimonio neto negativo de $23.774 millones.
En un acta del 29 de agosto, el directorio reconoció que las ventas se derrumbaron un 52% en el último semestre respecto del mismo período del año anterior. En detalle, las operaciones en el mercado interno retrocedieron un 32% en volumen, mientras que las exportaciones crecieron 104%, aunque con márgenes mucho menores.
La compañía señaló que los costos en dólares aumentaron fuertemente y no pudieron trasladarse a precios por la caída de la demanda y la presión de las importaciones. Esa combinación desplomó la rentabilidad: el margen bruto se redujo un 17% y el operativo un 31%, cuando un año antes se ubicaban en terreno positivo.
Plantas paralizadas y trabajadores afectados
La falta de liquidez obligó a detener las plantas de Capitán Bermúdez (Santa Fe) y Zárate (Buenos Aires), que permanecen cerradas desde fines de julio. A la vez, la subsidiaria Forestadora Tapebicuá, en Corrientes, interrumpió su producción de manera indefinida, afectando a más de 500 trabajadores.
Ante la situación, el gobierno correntino debió instrumentar subsidios de emergencia para contener el impacto social de la crisis.















