Luego de que el Senado convirtiera en ley la Reforma Laboral, el secretario general de Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Rodolfo Aguiar, lanzó duras críticas contra la norma, la calificó como “inconstitucional” y convocó a profundizar las medidas de protesta en los lugares de trabajo.
“Es un triunfo institucional, pero una derrota social para el Gobierno”, sostuvo el dirigente estatal, al tiempo que planteó que la mayoría parlamentaria que aprobó la ley “no se corresponde con el rechazo que existe en la sociedad”. En esa línea, afirmó que la organización sindical no pedirá autorización para realizar asambleas y cuestionó la legitimidad de la reforma.
Las declaraciones se dieron en el marco de una movilización impulsada por el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), espacio que reúne a más de un centenar de gremios de distintas centrales obreras, entre ellos la UOM, Aceiteros y sindicatos aeronáuticos. Desde allí, Aguiar llamó a “profundizar la lucha” y advirtió que buscarán frenar la aplicación de la norma en los ámbitos laborales.
El titular de ATE sostuvo que la reforma implica pérdida de derechos, mayor precarización y un impacto negativo sobre el sistema previsional. Además, aseguró que el movimiento obrero no aceptará “un pacto contra los trabajadores” y anticipó nuevas acciones gremiales.
“Los derechos no surgieron de un recinto, nacieron de la organización y la lucha”, expresó Aguiar, quien también cuestionó la situación política del oficialismo y sugirió que el escenario podría modificarse si el Gobierno enfrenta dificultades en el corto plazo.
Tras la sanción definitiva de la ley, el clima sindical se mantiene en tensión y distintos gremios evalúan estrategias judiciales y medidas de fuerza para intentar frenar o limitar la implementación de la Reforma Laboral.














