Tras más de 80 años de historia, cierra la tradicional Zapatería Norma en el centro de La Plata
Política gremial Sábado 7 de Marzo de 2026
Un clásico del comercio platense se despide definitivamente. La histórica Zapatería Norma anunció que cerrará sus puertas el próximo 31 de marzo, luego de más de ocho décadas de actividad ininterrumpida en el centro de La Plata.
El tradicional local, dedicado exclusivamente a la venta minorista de calzado femenino, inició un proceso de liquidación total de su mercadería antes de bajar definitivamente las persianas. Sus propietarios atribuyen la decisión a la caída del consumo, el aumento de los costos y los cambios que atraviesa el mercado comercial.
Durante 83 años, el negocio funcionó en el mismo local y permaneció en manos de la misma familia, consolidándose como uno de los comercios históricos de la zona céntrica platense. A lo largo de las décadas logró atravesar diferentes contextos económicos y transformaciones en los hábitos de consumo.
Eugenia, integrante de la cuarta generación familiar al frente del emprendimiento, explicó que la decisión de cerrar fue tomada originalmente en diciembre de 2022, aunque el proceso se fue postergando por cuestiones operativas y por el compromiso asumido con los trabajadores del comercio.
“La decisión de cerrar y poner en venta el local se tomó hace más de cuatro años”, señaló, al tiempo que reconoció que el escenario económico terminó acelerando el final del proyecto.
Según detalló, la caída del consumo y el aumento de los costos impactaron directamente en la actividad del local. A esto se sumaron los cambios en el mercado del calzado y la apertura de importaciones, factores que redujeron significativamente el volumen de ventas. En ese sentido, recordó que en 2022 se produjo un fuerte salto en los precios del sector: “De una temporada a otra se agregó un cero al valor de los zapatos”.
La historia de la zapatería comenzó con Héctor Brenta, bisabuelo de Eugenia, quien llegó desde Lanús y abrió el comercio en una zona que por entonces tenía escasa actividad comercial. Con el paso del tiempo el negocio quedó en manos de su hijo Jorge y luego continuó con las siguientes generaciones de la familia, que mantuvieron la especialización en calzado femenino.
De cara al cierre definitivo, los propietarios decidieron no incorporar nueva mercadería y avanzar con la liquidación del stock restante con descuentos. “La idea es no comprar productos para otra temporada”, explicó Eugenia, quien admitió que el cierre genera nostalgia, aunque también lo ve como el inicio de una nueva etapa y la posibilidad de encarar otros proyectos.














