Maestranza en alerta: el gremio exige al Gobierno definiciones contractuales en Atucha I y II
Política gremial Miércoles 14 de Enero de 2026
Trabajadores nucleados en el Sindicato de Obreros de Maestranza (SOMRA) realizaron una movilización en las centrales nucleares Atucha I y Atucha II para reclamar la urgente definición de los contratos de servicios que regulan su continuidad laboral. La falta de precisiones se arrastra desde hace más de un mes y mantiene en vilo a decenas de empleados que cumplen tareas esenciales en ambos complejos.
El conflicto se origina en la indefinición sobre la adjudicación del servicio a las empresas Claryty SRL y Distribon SRL, una situación que generó un escenario de precariedad laboral, incumplimientos contractuales y creciente malestar entre los trabajadores de maestranza.
Desde el gremio denunciaron que, en este contexto, se profundizaron diversas irregularidades, entre ellas la falta de entrega de indumentaria y elementos de trabajo, la demora en la asignación de vacaciones correspondientes y episodios de malos tratos por parte de las empresas. Aseguran que estas problemáticas se ven agravadas cada vez que se produce un traspaso de personal sin reglas claras ni garantías laborales.
Durante la jornada de protesta, el SOMRA presentó un petitorio ante las autoridades de las centrales nucleares en el que exigió una resolución inmediata del proceso contractual y el respeto pleno de los derechos laborales, en particular el cumplimiento del régimen de vacaciones cada vez que se produce un cambio de contratista.
Promesa de diálogo y continuidad del reclamo
Tras la movilización, las autoridades se comprometieron a convocar a una reunión en los próximos días para intentar destrabar el conflicto. Sin embargo, desde el sindicato advirtieron que se mantendrán en estado de alerta y movilización hasta obtener respuestas concretas que garanticen estabilidad laboral y condiciones de trabajo dignas.
Desde la organización sindical remarcaron que el reclamo no solo apunta a defender los derechos de los trabajadores de maestranza en Atucha, sino también a visibilizar las consecuencias de la falta de previsión y responsabilidad empresarial en servicios que resultan clave para el funcionamiento de instalaciones estratégicas del país.
El conflicto suma así un nuevo foco de tensión en el ámbito laboral, en un contexto de ajuste y reconfiguración de contratos en sectores sensibles de la actividad estatal.














