La industria perdió más de 66.000 empleos registrados en dos años y solo tres provincias lograron crecer
Política gremial Domingo 11 de Octubre de 2026
La industria manufacturera argentina continúa perdiendo puestos de trabajo registrados. Entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026, el sector redujo su dotación en 66.262 empleos, una caída del 5,2% que representó el 45% de la contracción total del empleo privado registrado en el país, según un informe de la consultora Politikon Chaco.
El relevamiento muestra que 22 de las 24 jurisdicciones analizadas registraron retrocesos en el empleo industrial. Solo Santa Cruz, Neuquén y Río Negro lograron incrementar la cantidad de trabajadores registrados, con un saldo conjunto de 2.841 nuevos puestos.
Los datos exponen las diferencias territoriales en la evolución de la actividad manufacturera y reflejan el impacto desigual de la situación económica sobre las distintas regiones del país.
Tres provincias lograron aumentar el empleo industrial
Neuquén encabezó la creación de puestos industriales en términos absolutos, con 1.216 nuevos empleos durante el período analizado. Entre las actividades que contribuyeron al crecimiento se destacaron la fabricación de maquinaria y equipo, con 622 puestos adicionales, y el segmento de minerales no metálicos, que sumó otros 295.
Río Negro incorporó 1.205 trabajadores, impulsada principalmente por la elaboración de alimentos, actividad que agregó 1.360 empleos y compensó las pérdidas registradas en otros rubros industriales.
Santa Cruz, por su parte, presentó el mayor crecimiento porcentual, con un incremento del 11,8%, equivalente a 420 puestos adicionales. La industria alimenticia explicó buena parte de esa evolución, con un aumento del 19,7% y 448 empleos nuevos.
Aunque estas provincias consiguieron resultados positivos, el volumen de puestos incorporados no alcanzó para compensar las pérdidas registradas en el resto del territorio nacional.
El Gran Buenos Aires concentró la mayor pérdida de puestos
La contracción industrial tuvo su mayor impacto en los principales centros manufactureros del país. Los partidos del Gran Buenos Aires perdieron 25.623 empleos registrados, una caída del 7,4% en el período analizado.
A esa cifra se sumaron otros 8.617 puestos menos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y 8.064 en el resto de la provincia de Buenos Aires.
En conjunto, estos territorios concentraron más de 42.000 empleos industriales perdidos, lo que representa más del 60% de la caída manufacturera nacional.
El impacto también alcanzó a otras provincias con una importante presencia industrial, como Santa Fe y Córdoba, donde las dificultades del sector contribuyeron al retroceso general del empleo manufacturero.
En términos porcentuales, las mayores caídas entre las provincias se registraron en La Rioja, con un descenso del 15%; La Pampa, con el 12,8%; San Luis, con el 11,3%, y Misiones, con el 10,1%.
Incluso en los distritos donde la contracción fue más moderada, el balance continuó siendo negativo. Formosa registró una baja del 1,1%, San Juan del 1,2% y Entre Ríos del 2,6%.
La industria cayó más que el empleo privado en general
Uno de los principales datos del informe es la diferencia entre la evolución del empleo manufacturero y la del conjunto del sector privado registrado.
Mientras el empleo privado total retrocedió un 2,2% entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026, la industria manufacturera registró una caída del 5,2%. La diferencia alcanza los tres puntos porcentuales y ubica al sector entre los más afectados por la contracción del mercado laboral.
La brecha también se observa en distintas provincias. En La Rioja, por ejemplo, el empleo industrial cayó un 15%, frente a una reducción del 5,4% en el total del empleo provincial. La diferencia de 9,6 puntos porcentuales evidencia la intensidad del retroceso manufacturero en ese distrito.
El comportamiento del sector muestra que las dificultades de las fábricas no se limitan a una región específica, sino que atraviesan gran parte del territorio nacional, aunque con diferentes niveles de intensidad.
Consumo, importaciones y actividad fabril bajo presión
Entre los factores que condicionan la evolución industrial se encuentran la debilidad del consumo interno, la apertura de importaciones y las dificultades de competitividad que enfrentan distintas ramas manufactureras.
En ese escenario, las provincias que consiguieron crear empleo lo hicieron a partir de actividades específicas, como la elaboración de alimentos y los sectores vinculados con la producción energética. Sus resultados, sin embargo, no se tradujeron en una recuperación generalizada de la industria nacional.
La concentración de las pérdidas en el área metropolitana y en la provincia de Buenos Aires también refleja la exposición de los principales polos manufactureros a la evolución del mercado interno.
Los datos de Politikon Chaco muestran así una marcada disparidad entre las economías regionales, pero un resultado predominante: la reducción del empleo registrado en la industria.
Entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026, el sector perdió más de 66.000 puestos de trabajo. La evolución de la actividad manufacturera y la capacidad de las empresas para sostener sus plantillas serán factores centrales para determinar si esa tendencia logra revertirse en los próximos meses.















