La industria autopartista profundiza su crisis: cayó casi 10% en el primer trimestre y crece la preocupación en el SMATA
Política gremial Viernes 22 de Mayo de 2026
La crisis que atraviesa la industria automotriz argentina sigue golpeando con fuerza a toda la cadena de producción. Durante el primer trimestre de 2026, el sector autopartista registró una caída interanual del 9,7% en su nivel de actividad, en un escenario marcado por el retroceso de la producción nacional, el avance de los vehículos importados y la desaceleración de la demanda interna.
Los datos surgen del último informe elaborado por la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes y encendieron nuevas alarmas dentro del sector metalmecánico y del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor, que observa con preocupación el deterioro del empleo industrial vinculado a las terminales y autopartistas.
El informe señala que todos los rubros asociados a la actividad registraron contracciones durante los primeros tres meses del año. La producción automotriz cayó un 19% interanual, con apenas 92.346 unidades fabricadas entre enero y marzo.
A su vez, las exportaciones autopartistas retrocedieron un 7,7% respecto del mismo período de 2025, mientras que el mercado de reposición —medido indirectamente a través de las ventas de combustible— también mostró señales negativas, con una baja del 0,3%.
Aunque marzo exhibió una recuperación mensual en distintos indicadores, desde el sector aclararon que buena parte de esa mejora respondió a cuestiones estacionales y a la reactivación parcial de plantas que habían reducido producción durante enero y febrero por acumulación de stock y caída de ventas.
Fuentes empresarias explicaron que varias terminales frenaron líneas de montaje durante el inicio del año debido a la imposibilidad de colocar unidades en el mercado interno. Recién en marzo algunas fábricas retomaron actividad para recomponer producción.
Sin embargo, especialistas del sector advierten que la recuperación no logró consolidarse durante abril y anticipan nuevos retrocesos en los niveles de fabricación.
La situación ocurre en un contexto de creciente presión importadora sobre la industria local. Según los últimos datos comerciales, las importaciones de vehículos aumentaron un 3% interanual en abril y acumulan una suba del 21,3% en lo que va de 2026.
El fenómeno es aún más marcado en segmentos vinculados a nuevas tecnologías. Las compras externas de vehículos híbridos crecieron más de 216% interanual, mientras que los autos eléctricos registraron un salto cercano al 3.900%, con China como principal origen de las unidades importadas.
El avance de los vehículos extranjeros genera inquietud en fabricantes locales, autopartistas y sindicatos, que advierten sobre el impacto que la apertura comercial puede tener sobre el empleo industrial argentino.
En medio de ese escenario, representantes de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina y de la Asociación de Fábricas de Automotores participaron junto a entidades de otros 18 países de la denominada “Declaración de Quito”, una iniciativa regional orientada a promover menores cargas impositivas, reducción de aranceles y renovación de flotas con vehículos de menor impacto ambiental.
El presidente de ACARA, Sebastián Beato, sostuvo que la industria automotriz latinoamericana atraviesa un proceso de reorganización frente al avance del comercio global, la transición energética y la irrupción de nuevos competidores internacionales.
Mientras tanto, en Argentina crece la incertidumbre en toda la cadena automotriz. Las terminales ajustan producción, las autopartistas enfrentan caída de actividad y el SMATA sigue de cerca un escenario que amenaza con profundizar la crisis laboral en uno de los sectores industriales más importantes del país.














