La inseguridad en La Plata volvió a golpear con violencia en una zona que los propios vecinos ya bautizaron como “la boca del lobo”. Cerca de la medianoche del domingo, una familia fue víctima de una entradera brutal en su vivienda ubicada en calle 70, entre 23 y 24, un sector donde —según denuncian los frentistas— los delitos se repiten sin freno y sin respuesta estatal.
De acuerdo a los informes policiales, el asalto ocurrió alrededor de las 23.30. Al menos cuatro delincuentes armados ingresaron a la casa por los techos, descendieron hasta un pasillo interno y levantaron una persiana para acceder al interior mientras la familia descansaba. Una vez dentro, golpearon salvajemente al dueño de la vivienda en la cabeza, la mano y la nuca, y agredieron también a su esposa.
El robo se extendió durante varios minutos, tiempo suficiente para que los asaltantes revisaran distintos ambientes con total tranquilidad. El botín incluyó dinero en efectivo, dólares, joyas y electrodomésticos, entre ellos televisores, una aspiradora y una pava eléctrica. Antes de huir, se llevaron las llaves de la casa, una señal que incrementa el temor de las víctimas ante un posible regreso.
La fuga se concretó en dos vehículos: uno de ellos pertenecía a la propia familia asaltada, mientras que afuera los esperaba un Peugeot azul, que quedó registrado por las cámaras de seguridad de la cuadra. En las imágenes se observa cómo uno de los sospechosos cruza la calle y se sube al auto de apoyo, mientras el otro rodado sale del garaje de la vivienda.
Según informó el portal La Buena Info, el hombre que aguardaba en el Peugeot coordinaba el asalto mediante un walkie talkie, lo que refuerza la hipótesis de que se trató de una banda organizada. La denuncia fue radicada en la Comisaría Octava de La Plata, aunque hasta el momento no hay detenidos.
Una zona marcada por el miedo
El hecho no es aislado. Vecinos de calle 70 entre 23 y 24 aseguran que la cuadra se convirtió en el epicentro del delito en la zona: entraderas, escruches, robos a comercios, motochorros y delincuentes que se mueven por los techos forman parte del paisaje cotidiano.
“Esto ya no es casualidad, es una zona liberada. Todo empieza acá y nadie hace nada”, denunciaron frentistas en diálogo con Diario Gran La Plata. Los testimonios apuntan directamente contra la Policía Bonaerense y, en particular, contra la comisaría quinta, a cargo de Lorena Escobar.
“Cuando suena la alarma vecinal llegan tarde, cuando los chorros ya están adentro tomando mate. A veces ni aparecen”, relataron. También aseguran que no hay patrullajes en ningún momento del día y que la situación es insostenible. Comercios como una heladería del barrio ya fueron asaltados en reiteradas oportunidades, al igual que varias viviendas.
“La Policía está con ellos. Esto es mafia y corrupción, y nosotros estamos a la deriva”, concluyeron los vecinos, que exigen respuestas urgentes a la Policía, al Municipio de La Plata y al Ministerio de Seguridad bonaerense.
Mientras tanto, en La Plata, la cuadra del terror suma otra víctima y el miedo sigue ganando terreno. Sin patrulleros, sin prevención y sin detenidos, la pregunta ya no es qué va a pasar, sino quién será el próximo.














