Furlán cuestionó al Gobierno por el cierre de Whirlpool y advirtió por un “proceso acelerado de desindustrialización”
Política gremial Domingo 30 de Noviembre de 2025
El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Abel Furlán, expresó su preocupación por el cierre de la planta de Whirlpool en Pilar, inaugurada hace apenas tres años con una inversión estimada en 52 millones de dólares. El dirigente calificó la decisión empresarial como “sorpresiva” y “dramática” y la atribuyó a un escenario económico adverso marcado por la caída del consumo y el aumento de importaciones.
En declaraciones a AM 530, Furlán sostuvo que la multinacional “apostó a la Argentina”, pero que las condiciones actuales le impidieron sostener la producción local. “Hoy el Gobierno impulsa inversiones; mirá qué ejemplo para inversores: pusiste millones hace tres años y hoy tenés que cerrar porque no hay política industrial”, cuestionó.
Riesgo para miles de puestos de trabajo
El titular de la UOM alertó que la apertura importadora afecta de manera directa al empleo del sector metalúrgico, especialmente en la línea blanca. Estimó que unos 3.000 puestos de trabajo podrían verse comprometidos si continúa el ingreso de productos del exterior en un mercado con consumo deprimido. “Rosario va a sufrir muchísimo esto”, anticipó.
Según Furlán, el país atraviesa “un proceso de desindustrialización” que podría dejar “tierra arrasada” en diversas ramas de la producción.
Críticas al empresariado y al clima político
El dirigente también apuntó contra parte del empresariado, al que acusó de evitar pronunciamientos públicos por temor al hostigamiento en redes sociales.
“Los empresarios se callan porque tienen miedo de que el ejército troll del Gobierno los salga a golpear si salen a defender a sus empresas”, señaló, al tiempo que lamentó la falta de voces empresarias que respalden la producción nacional.
Un debate global y un retroceso local
Furlán comparó la coyuntura argentina con las disputas internacionales por el empleo calificado. “El mundo discute quién se queda con el trabajo calificado; Estados Unidos y China tensionan por eso. Acá hacemos todo lo contrario”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que la situación actual replica dinámicas de los años noventa “pero de forma mucho más acelerada”.
Poder adquisitivo en caída
El dirigente metalúrgico remarcó que la pérdida de poder adquisitivo continúa siendo el principal reclamo de los trabajadores. A su criterio, la apertura importadora profundiza ese deterioro al desplazar la producción local y reducir la capacidad de compra de los salarios.
“¿Cómo va a acceder un trabajador a una heladera o un lavarropas? No va a poder ni aunque entren de China al 50% de lo que cuesta producirlos acá”, concluyó.













