Un fuerte operativo encabezado por el municipio de General Pueyrredón desató un nuevo conflicto con trabajadores informales en la ciudad de Mar del Plata. Con apoyo de fuerzas federales, las autoridades avanzaron en la madrugada con el desalojo de la feria conocida como “La Saladita” de Playa Bristol, ubicada en plena Rambla.
El procedimiento incluyó el uso de topadoras y maquinaria pesada para remover los puestos instalados desde hace más de dos décadas, lo que generó un inmediato rechazo del Sindicato Único de Trabajadores Feriantes.
Desde el gremio que conduce Mariana Berbeglia denunciaron que el operativo se realizó “sin previo aviso” y con un “despliegue desproporcionado de fuerzas”. Además, señalaron que la intervención destruyó la fuente de ingresos de decenas de familias que trabajaban en el lugar desde hace más de 25 años.
“No aceptamos el desmantelamiento sin una alternativa digna de trabajo”, afirmaron desde la organización, que exigió la reubicación inmediata de los feriantes afectados.
El sindicato también reclamó la devolución de la mercadería incautada durante el operativo, al considerar que se trata del “capital de vida” de los trabajadores. En ese sentido, pidieron transparencia en el procedimiento y la restitución urgente de los productos.
En paralelo, SUTFRA solicitó la intervención de autoridades municipales, provinciales y nacionales para frenar lo que calificaron como una medida arbitraria. “Detrás de cada puesto hay una familia, no un foco de ilegalidad”, remarcaron.
El conflicto vuelve a poner en debate el uso del espacio público en centros turísticos y las políticas de ordenamiento urbano. Desde el gremio insistieron en que estas situaciones deben resolverse mediante instancias de diálogo y planificación, y no a través de operativos sorpresivos.