El Sindicato Argentino de Televisión, Servicios Audiovisuales, Interactivos y de Datos (SATSAID) expresó un contundente rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional y lo calificó como una iniciativa “regresiva” que ataca derechos históricos de las y los trabajadores. A través de un extenso comunicado, el gremio sostuvo que la propuesta no moderniza el sistema laboral, sino que implica un retroceso que afecta el salario, el empleo formal y la libertad sindical.
Según el análisis difundido por el sindicato, el proyecto —ingresado al Senado el 11 de diciembre de 2025 y presentado por el oficialismo como una reforma “modernizadora”— desnaturaliza de manera profunda el Derecho del Trabajo en la Argentina. “Lejos de actualizar el marco normativo, coloca a las y los trabajadores en condiciones incluso anteriores a las primeras leyes laborales del siglo XX”, advirtieron.
Desde el SATSAID cuestionaron especialmente los objetivos que el Gobierno dice perseguir, como la generación de empleo formal, la competitividad y la seguridad jurídica. “No existe evidencia empírica que demuestre que la reducción de derechos laborales genere más empleo. Por el contrario, la experiencia argentina muestra que los mejores niveles de empleo y calidad laboral se alcanzaron ampliando derechos y fortaleciendo la protección frente al despido arbitrario”, señalaron.
Uno de los puntos centrales de la crítica está vinculado al salario y a la negociación colectiva. El gremio alertó sobre la figura de los llamados “salarios dinámicos”, que habilita la negociación individual por fuera de los convenios colectivos. Para el sindicato, esta herramienta debilita el rol de las organizaciones gremiales, rompe el equilibrio en la relación laboral y deja el salario librado a la discrecionalidad del empleador.
También cuestionaron los cambios propuestos en materia de jornada laboral, que eliminan límites máximos y habilitan mecanismos como el “banco de horas” y jornadas de hasta 12 horas o más sin pago de horas extras. “Esto no solo impacta negativamente en los ingresos, sino que desorganiza la vida personal, familiar y social, afectando la salud y la dignidad de las personas trabajadoras”, advirtieron.
En relación con los despidos, el SATSAID denunció que la reforma reduce drásticamente las indemnizaciones, achica la base salarial para su cálculo y prohíbe reclamar daños y perjuicios por fuera del régimen tarifado de la Ley de Contrato de Trabajo. Además, cuestionó la expansión de los Fondos de Cese Laboral, a los que definió como “cajas privatizadas con fines especulativos”, y la creación de un Fondo de Asistencia Laboral financiado con recursos que hoy sostienen el sistema jubilatorio.
El sindicato también alertó sobre un proceso de “deslaboralización” del empleo. Según el comunicado, el proyecto elimina la presunción de existencia de relación laboral, promueve figuras contractuales no laborales, legaliza mecanismos de fraude, amplía la tercerización y excluye explícitamente a los trabajadores de plataformas digitales de la protección de la LCT. “Se consolida un modelo de empleo sin derechos, en abierta contradicción con el mandato constitucional de proteger el trabajo”, afirmaron.
Otro eje de fuerte cuestionamiento es el impacto sobre la libertad sindical. El SATSAID advirtió que la iniciativa promueve la fragmentación de la representación gremial al habilitar sindicatos de empresa, elimina la retención automática de la cuota sindical, condiciona las asambleas a la autorización patronal y limita el derecho de huelga mediante sanciones económicas y penales. En el sector audiovisual, además, se pretende declarar la actividad como esencial, obligando a garantizar un 75% de personal operativo, lo que —según el gremio— busca vaciar de contenido las medidas de fuerza.
Finalmente, el sindicato denunció que la reforma avanza sobre la Justicia del Trabajo, restringiendo el acceso a la justicia y afectando su independencia, al tiempo que plantea un carácter transitorio para la Justicia Nacional del Trabajo con la intención de trasladar sus competencias a la Ciudad de Buenos Aires.
“No moderniza: retrocede. No genera empleo: precariza. No brinda seguridad jurídica: multiplica la conflictividad”, sintetizó el SATSAID, y concluyó que se trata de un proyecto incompatible con la Constitución Nacional, el Derecho del Trabajo y los compromisos internacionales asumidos por la Argentina. En ese marco, reclamó el rechazo de la iniciativa y la defensa de un modelo laboral basado en salarios dignos, empleo registrado, negociación colectiva efectiva y plena libertad sindical.














