Crisis textil: Tierra del Fuego ya perdió 850 empleos y crece la preocupación por las importaciones
Política gremial Miércoles 7 de Octubre de 2026
La crisis que atraviesa la industria textil argentina tiene un fuerte impacto en Tierra del Fuego, donde ya se contabilizan alrededor de 850 puestos de trabajo perdidos. El dato fue confirmado por Alberto Garófalo, presidente de la Cámara Fueguina de la Industria Nacional (CAFIN), quien señaló que el deterioro responde a una combinación de factores que viene afectando a las empresas del sector.
Entre las principales causas mencionó la caída del consumo interno, el crecimiento de las importaciones y el ingreso de productos a precios con los que la producción nacional tiene dificultades para competir.
Garófalo también apuntó contra el crecimiento de las plataformas comerciales de origen chino, especialmente dentro del mercado de la confección. Según explicó, estos canales ya tendrían una participación cercana al 40% en ese segmento, generando una presión adicional sobre las empresas locales.
El dirigente empresario también planteó cuestionamientos vinculados con la subfacturación de productos importados, un fenómeno que, según sostuvo, puede generar diferencias de precios y alterar las condiciones de competencia para los fabricantes argentinos.
El desplome de la producción textil
La situación de Tierra del Fuego forma parte de un escenario más amplio. De acuerdo con los datos difundidos por la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la actividad textil registró una caída acumulada del 22,6% durante los primeros siete meses de 2026, en comparación con el mismo período del año anterior.
En julio, además, la producción del sector retrocedió 13% interanual, ubicándose entre los niveles más bajos de los últimos tres años.
La contracción fue considerablemente superior a la registrada por el conjunto de la industria manufacturera, que durante el mismo período acumuló una caída del 2,6%.
Dentro de la propia cadena textil, uno de los segmentos que sufrió el mayor impacto fue el de tejidos y acabados, con una disminución del 35,1%.
Más de 28.000 empleos perdidos
El deterioro de la producción también se trasladó directamente al mercado laboral.
El conjunto integrado por textiles, confección, cuero y calzado contabilizó 92.531 puestos de trabajo formales en junio, según el informe sectorial. Esto representa 1.284 empleos menos que en mayo y una pérdida de 16.536 puestos en comparación con junio de 2025.
Si se toma como referencia diciembre de 2023, el retroceso alcanza a 28.322 empleos formales.
El impacto del sector también resulta significativo en relación con el conjunto de la industria. Textil, confección, cuero y calzado concentran aproximadamente el 8,4% del empleo industrial, pero explicaron una proporción considerable de la destrucción de puestos registrada durante el período analizado.
Fábricas con menor actividad y menos establecimientos
La caída de la demanda también se refleja en el uso de la capacidad instalada.
La industria textil funcionó con apenas 45,3% de su capacidad productiva, casi 13 puntos por debajo del promedio industrial, que se ubicó en 58,2%.
El sector viene trabajando desde 2024 con niveles de utilización que oscilan aproximadamente entre el 30% y el 50%, lejos de los registros que había alcanzado durante 2023.
A esto se suma una reducción en la cantidad de establecimientos productivos. En junio se contabilizaron 4.282 unidades vinculadas a la actividad textil y de confección, unas 517 menos que un año atrás.
Desde diciembre de 2023, la pérdida acumulada llega a 770 establecimientos, con una aceleración particularmente marcada durante los últimos doce meses.
Qué reclama el sector
Ante este escenario, Garófalo consideró que la recuperación de la actividad requiere una combinación de medidas.
Entre ellas ubicó una mejora del poder adquisitivo de los consumidores, que permita recomponer la demanda, una mayor productividad a lo largo de toda la cadena y mecanismos que permitan evitar que productos provenientes del exterior ingresen al mercado argentino en condiciones que, según el sector, generen una competencia desigual.
Mientras tanto, la situación en Tierra del Fuego vuelve a poner en primer plano el impacto laboral de la crisis industrial: 850 puestos de trabajo menos en la provincia y un retroceso nacional que ya supera los 28.000 empleos formales dentro de la cadena textil, de confección, cuero y calzado desde diciembre de 2023.















