Crisis en la cadena automotriz: la autopartista Clapp despide a la mitad de su planta y queda al borde del cierre
Política gremial Martes 21 de Abril de 2026
La crisis en la industria automotriz comienza a golpear con fuerza a sus proveedores. La autopartista Clapp, ubicada en Jeppener, reducirá su plantilla de 70 a apenas 26 trabajadores en los próximos días, tras una ola de despidos vinculada a la caída de producción de Stellantis.
La firma, que abastece exclusivamente a la planta de El Palomar —donde se fabrican modelos de Peugeot y Citroën—, ya acordó 28 despidos con la Unión Obrera Metalúrgica, a los que se suman siete cesantías de personal jerárquico.
Efecto dominó por la caída de producción
La situación se desencadenó tras los recientes despidos en la planta de Peugeot, donde unos 500 trabajadores fueron desvinculados en medio de una fuerte reducción de la producción. “Al bajar allá, bajan acá”, resumió un operario, reflejando el impacto directo en toda la cadena de proveedores.
Actualmente, la mayoría del personal de Clapp se encuentra suspendido, con apenas una decena de empleados sosteniendo tareas mínimas.
Conflicto por indemnizaciones
El proceso de desvinculación sumó tensión en las últimas horas. Según denunciaron los trabajadores, la empresa había acordado indemnizaciones equivalentes al 70%, pero luego intentó pagar un 8% menos alegando falta de recursos. Esta situación frenó la firma del acuerdo y profundizó la incertidumbre.
Además, desde la compañía advirtieron que si no se concretan los despidos previstos, no podrán afrontar el pago de salarios al personal que continúe, lo que agrava el clima interno.
Producción en retroceso y riesgo de cierre
El panorama se complica aún más por los cambios en la planta de Stellantis en El Palomar. La salida de producción de la utilitaria Partner y la reducción a la mitad en los volúmenes de otros modelos impactaron de lleno en la demanda hacia proveedores como Clapp.
A esto se suma el temor de un eventual traslado de la producción a Brasil, una versión que circula entre los trabajadores y que, de confirmarse, dejaría sin actividad a la autopartista. De hecho, desde la empresa ya habrían anticipado de manera informal un posible cierre hacia fin de año.
Una historia en retroceso
Con más de 50 años de trayectoria, Clapp supo ser una pieza clave en la industria autopartista nacional, llegando a emplear a cientos de trabajadores en décadas pasadas. Hoy, con una dotación mínima y sin perspectivas claras de recuperación, enfrenta su momento más crítico.
El caso refleja el deterioro de la cadena industrial automotriz en la Argentina, donde la caída de producción, la incertidumbre económica y los cambios en las estrategias globales de las terminales comienzan a traducirse en despidos y riesgo de cierre para empresas históricas del sector.














