Crece la preocupación en la minería por la contratación de una empresa china en Vicuña y el impacto sobre proveedores locales
Política gremial Martes 16 de Junio de 2026
La adjudicación de una obra clave del proyecto minero Vicuña a una empresa de capitales chinos abrió un fuerte debate en San Juan sobre el futuro de los proveedores nacionales, el empleo regional y el alcance de los beneficios previstos para las grandes inversiones mineras.
La decisión de encomendar la construcción del campamento del megaproyecto de cobre y oro a una firma extranjera generó inquietud entre cámaras empresarias, contratistas locales y organizaciones sindicales, que advierten sobre las consecuencias económicas y sociales que podría tener el desplazamiento de empresas argentinas en uno de los emprendimientos mineros más importantes del país.
Desde la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA), el gremio que representa a los trabajadores de la actividad, manifestaron su preocupación por lo que consideran una señal de alerta para toda la cadena de valor minera nacional.
Iván Malla, secretario general de AOMA San Juan y secretario adjunto de la organización a nivel nacional, sostuvo que la situación confirma advertencias que el sindicato había planteado durante el debate legislativo sobre el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Según explicó el dirigente, la posibilidad de que grandes compañías internacionales participen en igualdad de condiciones formales, pero con estructuras de costos y financiamiento muy diferentes a las de las empresas argentinas, genera una competencia que resulta difícil de afrontar para las pequeñas y medianas firmas locales.
Para AOMA, el problema no se limita únicamente a la presencia de compañías asiáticas. El gremio sostiene que las dificultades de competitividad que enfrenta la economía argentina también colocan a los proveedores nacionales en desventaja frente a empresas de otros países de la región que buscan participar en los grandes proyectos mineros.
Uno de los puntos centrales de la preocupación sindical está vinculado al impacto que estas decisiones pueden tener sobre la denominada “licencia social”, un concepto clave para el desarrollo de la minería moderna. Desde el sector recuerdan que gran parte del respaldo que las comunidades brindan a los proyectos extractivos está asociado a la expectativa de generación de empleo local, contratación de proveedores regionales y desarrollo económico en las zonas de influencia.
En ese contexto, advierten que la exclusión de empresas sanjuaninas de contratos de relevancia podría afectar el vínculo construido durante años entre la actividad minera y las comunidades locales, especialmente en una provincia donde el desarrollo de nuevos yacimientos aparece como una de las principales apuestas productivas para los próximos años.
Respecto al empleo, desde AOMA señalaron que los convenios vigentes priorizan la contratación de trabajadores locales, aunque reconocen que la dinámica propia de la industria minera genera una permanente movilidad de mano de obra especializada entre distintas provincias y proyectos del país.
Otro aspecto que genera preocupación es la falta de diálogo institucional entre algunos de los actores que participan de la actividad. Desde el sindicato cuestionaron la escasa articulación existente con la nueva conducción de la Cámara Minera de San Juan y señalaron la necesidad de establecer ámbitos de trabajo conjunto para anticipar los desafíos que traerá la etapa de construcción de los grandes proyectos cupríferos.
Las críticas también alcanzan a la conducción empresarial por las tensiones que genera la participación simultánea de representantes de compañías operadoras en espacios de representación sectorial, especialmente cuando se toman decisiones que impactan directamente sobre los proveedores locales.
Frente a este escenario, AOMA confirmó que mantiene conversaciones con cámaras empresarias y organizaciones de proveedores para analizar alternativas que permitan fortalecer la participación de empresas argentinas en los proyectos mineros de gran escala.
La controversia en torno a Vicuña se convirtió así en uno de los primeros casos concretos que ponen a prueba el modelo de desarrollo promovido para las grandes inversiones mineras. Mientras el sector celebra la llegada de capitales y nuevos proyectos, crece el debate sobre cómo garantizar que esos emprendimientos generen beneficios efectivos para las economías regionales, el empleo local y la industria nacional.














