Cierre y despidos en Tigre: una metalúrgica que trabajaba con grandes empresas ofrece pagar solo la mitad de las indemnizaciones
Actualidad Martes 31 de Marzo de 2026
La firma José Cascasi y Cía S.A., dedicada a la actividad metalúrgica y naval, anunció el cierre definitivo de su planta en Rincón de Milberg, partido de Tigre. La decisión dejó sin empleo a la totalidad de su personal y abrió un conflicto por las condiciones de desvinculación.
Según trascendió, la empresa propuso abonar únicamente el 50% de las indemnizaciones correspondientes y en cuotas, lo que generó malestar entre los trabajadores afectados.
Un cierre con antecedentes de crisis
El final de la compañía no habría sido repentino. Durante los últimos meses se registraron despidos progresivos y demoras en el pago de salarios, una situación que anticipaba el deterioro financiero de la firma.
En su mejor momento, la empresa llegó a contar con más de 50 empleados, aunque al momento del cierre la dotación se había reducido a cerca de una decena de operarios.
Proveedor de grandes compañías
A lo largo de su trayectoria, la metalúrgica supo posicionarse como proveedora de importantes empresas del país y del exterior, entre ellas YPF, Techint, Pan American Energy y Ford, además de otras firmas industriales y energéticas de relevancia.
Este vínculo con grandes compañías no alcanzó para sostener su actividad en un contexto de caída general de la industria.
De la expansión al cierre en poco más de un año
A fines de 2024, la empresa había inaugurado una nueva cabina de pintura en su planta, en un acto del que participó el intendente de Tigre, Julio Zamora. En ese momento, se destacaba el crecimiento de la firma y su aporte al empleo local.
Sin embargo, poco más de un año después, la situación cambió drásticamente y la compañía decidió cesar sus operaciones.
Impacto en la industria local
El cierre se suma a una serie de dificultades que atraviesa el sector metalúrgico, afectado por la caída de la actividad y la retracción de la demanda.
Además del impacto directo sobre los trabajadores despedidos, la situación vuelve a poner en foco la fragilidad de las pymes industriales, incluso aquellas que lograron integrarse como proveedoras de grandes empresas.
Mientras tanto, el conflicto por el pago de indemnizaciones podría escalar en el plano legal si no se alcanza un acuerdo entre la empresa y los trabajadores.














