Caos en la Municipalidad de Concordia tras el despido de trabajadores contratados
Política gremial Jueves 8 de Enero de 2026
Una jornada de fuerte tensión se vivió este lunes en la Municipalidad de Concordia, Entre Ríos, luego de que numerosos trabajadores contratados se encontraran con la imposibilidad de ingresar a sus puestos laborales y tomaran conocimiento, de hecho, de que habían sido despedidos. La situación derivó en una drástica reducción de la atención al público y generó malestar entre vecinos y empleados.
Según relataron los propios trabajadores, no existió ninguna notificación formal previa. “No recibimos ningún aviso”, denunció uno de los contratados en diálogo con el portal El Entre Ríos. La falta de comunicación oficial profundizó el conflicto y motivó una inmediata reacción gremial.
El impacto fue especialmente visible en la Central de Tránsito, donde una medida de fuerza redujo la atención a niveles mínimos. Durante gran parte de la jornada, solo dos personas quedaron a cargo de una oficina que habitualmente funciona con al menos seis trabajadores, lo que provocó largas filas y demoras en la realización de trámites.
“Les pedimos paciencia. La mayoría de los inspectores y empleados están afuera porque están prácticamente despedidos. La atención es mínima y solo hay dos personas atendiendo”, explicó un trabajador municipal a los vecinos que aguardaban ser atendidos. Además, remarcó que la protesta no estaba dirigida contra la ciudadanía, sino contra el Ejecutivo municipal.
De acuerdo a la información brindada por personal del área, había más de 300 licencias de conducir pendientes de entrega, pero apenas unas 20 podrían ser retiradas antes del cierre de la dependencia, como consecuencia directa de los despidos. De las seis ventanillas que funcionan habitualmente, cuatro quedaron sin personal tras las cesantías.
La situación generó un clima de caos administrativo y expuso las consecuencias inmediatas de la decisión del Ejecutivo municipal, que no solo afecta a decenas de trabajadores y sus familias, sino también a los servicios que el Estado local debe garantizar a la comunidad. Mientras tanto, los empleados despedidos reclaman respuestas y advierten que el conflicto podría profundizarse si no hay una solución en el corto plazo.














