Navidad sin repunte: el consumo masivo cerró 2025 en rojo y expone el límite de los ingresos
Política gremial Domingo 5 de Abril de 2026
El consumo masivo volvió a dar señales de alarma en el cierre de 2025. Lejos del tradicional impulso de fin de año, diciembre mostró una nueva caída en las ventas, confirmando que la mejora del poder adquisitivo sigue sin aparecer para amplios sectores de la población. Según el último relevamiento de la consultora Scentia, el consumo en supermercados y almacenes retrocedió un 0,6% interanual, mientras que el indicador ampliado —que incluye kioscos, farmacias, mayoristas y comercio electrónico— marcó una baja del 0,3%.
Los datos consolidan una tendencia preocupante: el gasto de las familias en alimentos y bebidas acumula casi dos años consecutivos de números negativos. Durante 2025, diez de los doce meses cerraron con caídas interanuales, profundizando un escenario que ya había sido adverso en 2024. Incluso los pocos registros positivos del año —septiembre y octubre, con subas de 1,8% y 1,3% respectivamente— no lograron revertir el balance general.
Microcompras y retroceso en grandes superficies
El informe revela además un cambio marcado en los hábitos de consumo. La falta de ingresos disponibles empuja a los hogares a realizar compras más pequeñas y frecuentes, en detrimento de las grandes adquisiciones. Esta dinámica explica por qué los hipermercados fueron los más golpeados: en diciembre, sus ventas cayeron 4% interanual, mientras que los comercios de cercanía lograron una mejora del 2,9%.
La contracción fue generalizada en las grandes superficies. Todos los rubros registraron descensos, con el segmento de alimentos encabezando la baja, con una caída del 5%. El contraste con los autoservicios barriales vuelve a mostrar cómo la crisis redefine el mapa del consumo cotidiano.
Un índice más amplio que tampoco despega
Scentia también elabora un indicador integral que combina distintos canales de venta y que suele ser destacado por el Gobierno por suavizar la caída del consumo básico. Sin embargo, en diciembre ese índice tampoco logró escapar a la tendencia negativa y retrocedió 0,3% interanual, luego de un noviembre que había cerrado sin variaciones.
El dato resulta significativo si se considera que la comparación se realiza contra diciembre de 2024, un mes que ya había mostrado una caída cercana a los 13 puntos. Aun así, la recuperación no aparece.
E-commerce, la excepción en un contexto adverso
En el desagregado por rubros, solo el comercio electrónico mostró un desempeño claramente positivo. En diciembre, el e-commerce creció un 32,3% interanual, consolidándose como el único canal que logra expandirse en un escenario de consumo deprimido.
El resto de los sectores exhibió resultados débiles: los kioscos apenas avanzaron 0,3%, las farmacias cayeron 1,9% y los mayoristas retrocedieron 0,5%, todo ello en plena temporada alta para el consumo masivo.
Las claves del diagnóstico
Desde la consultora señalaron que en kioscos y almacenes ya se venía observando una desaceleración que se profundizó en diciembre. Aun así, destacaron que el cierre del año muestra una recuperación cercana a los 10 puntos, aunque insuficiente para compensar las pérdidas acumuladas.
También remarcaron que, de manera incipiente, en las últimas semanas del año comenzaron a aparecer las primeras variaciones positivas en supermercados, luego de casi dos años de caídas consecutivas. No obstante, el balance por canastas sigue siendo mayoritariamente negativo: supermercados y mayoristas cerraron el año con todos los segmentos en rojo, mientras que los autoservicios mostraron un comportamiento mixto y los kioscos y tiendas de cercanía lograron números positivos en el acumulado, aunque con caídas en la comparación específica de diciembre.
El cierre de 2025 deja así una postal clara: salarios rezagados, precios altos en relación a los ingresos y un consumo que no logra recuperarse, ni siquiera en el mes que históricamente funcionaba como termómetro de alivio para el bolsillo.














