La mayorista Caromar entra en concurso preventivo en medio de cierres, despidos y caída del consumo
Política gremial Miércoles 8 de Abril de 2026
La cadena mayorista Caromar, dedicada a la comercialización de productos de limpieza y perfumería, se presentó en concurso preventivo de acreedores tras atravesar una profunda crisis financiera que derivó en cierres de sucursales, despidos masivos y conflictos laborales.
La apertura del proceso fue dispuesta por el Juzgado Comercial N°1, que encuadró el caso como un “gran concurso” luego de que la empresa declarara la cesación de pagos. La firma, controlada por la familia Manassero y propietaria de marcas como El Coloso, busca ahora reordenar sus deudas y evitar la quiebra.
Caída de ventas y presión competitiva
En su presentación judicial, la compañía atribuyó su deterioro a una combinación de factores que se intensificaron en el último año: fuerte retracción del consumo, pérdida de capital de trabajo, dificultades para sostener el abastecimiento y una creciente competencia en precios.
Según datos aportados por la propia empresa, las ventas registraron una caída interanual cercana al 42% entre noviembre de 2024 y noviembre de 2025, en un contexto de demanda debilitada y un mercado más agresivo.
Desde Caromar señalaron que algunos competidores comenzaron a comercializar productos incluso por debajo de sus costos para sostener su participación, lo que impactó de lleno en los márgenes de la compañía.
Ajuste, cierres y despidos
El ingreso al concurso formaliza un proceso de ajuste que ya estaba en marcha. A fines de 2025, la empresa cerró cuatro sucursales en Mar del Plata, Burzaco, La Tablada y San Justo, y avanzó con más de 100 despidos.
Actualmente, la cadena mantiene cinco locales operativos en Laferrere, Moreno, José C. Paz, Rosario y Neuquén, con una estructura significativamente reducida respecto de su etapa de mayor expansión.
El achique también alcanzó a su planta de personal, que pasó de alrededor de 500 trabajadores en su momento más alto a poco más de 200 en la actualidad.
Fin de la producción propia
En paralelo, la firma decidió cerrar su unidad industrial dedicada a la producción de jabón en polvo, una apuesta estratégica que había desarrollado durante cinco años.
Según explicó, la operación dejó de ser viable frente a la competencia de productos importados a precios inferiores a los costos de fabricación local, sumado a la caída en los volúmenes de venta.
Conflicto laboral y deuda acumulada
La crisis derivó además en tensiones con el gremio de comercio y en la acumulación de juicios laborales que rondan los 1.000 millones de pesos. A esto se suman cheques rechazados por montos similares y mayores exigencias de pago por parte de proveedores.
Frente a este escenario, el concurso preventivo aparece como una herramienta para ganar tiempo, renegociar pasivos y sostener la operatoria mientras la empresa intenta alcanzar un acuerdo con sus acreedores.
Un sector bajo presión
El caso de Caromar refleja las dificultades que atraviesa el comercio mayorista en un contexto de consumo retraído, costos en alza y competencia creciente, donde incluso empresas con trayectoria enfrentan serias dificultades para sostener su actividad.
El desenlace del proceso concursal será clave para determinar si la firma logra reestructurarse o si se encamina hacia una salida más crítica.














