La actividad manufacturera volvió a mostrar signos de debilidad durante mayo. Según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la producción industrial cayó un 5,7% en comparación con el mismo mes de 2025, afectada principalmente por fuertes retrocesos en los sectores textil, automotor y de maquinaria.
Aunque el indicador mostró una leve mejora respecto de abril, el desempeño acumulado del año continúa reflejando un escenario de estancamiento para gran parte del entramado productivo nacional.
Textiles y calzado lideran las bajas
Entre las ramas más golpeadas se destacó el sector de textiles, prendas de vestir, cuero y calzado, que registró una contracción interanual del 18,2%, convirtiéndose en una de las actividades con peor desempeño dentro del Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero.
De acuerdo con el relevamiento oficial, las empresas atribuyen la caída a una combinación de menor demanda interna y una creciente competencia de productos importados, factores que vienen afectando la producción local desde hace varios meses.
La situación genera preocupación en una actividad intensiva en mano de obra que ya había reportado suspensiones, reducción de turnos y dificultades para sostener los niveles de empleo en distintos puntos del país.
Maquinaria y automotrices también retroceden
Otro de los rubros que exhibió resultados negativos fue el de productos de metal, maquinaria y equipo, con una caída interanual del 15%.
Dentro de este segmento incidieron especialmente los menores niveles de fabricación de maquinaria agrícola y electrodomésticos, sectores que enfrentan una desaceleración de la demanda y una mayor presión competitiva por parte de bienes importados.
Por su parte, la industria automotriz registró un retroceso del 15,9% frente a mayo del año pasado. La baja estuvo vinculada tanto a una reducción de las ventas en el mercado interno como a un menor volumen de exportaciones, afectando además a toda la cadena autopartista.
Leve repunte mensual, pero sin revertir la tendencia
A pesar del resultado interanual negativo, el IPI manufacturero mostró una mejora del 0,4% respecto de abril.
Sin embargo, los números reflejan una dinámica irregular durante 2026, con alternancia de meses de crecimiento y caída que impide consolidar una recuperación sostenida.
En el acumulado de los primeros cinco meses del año, la producción industrial se ubicó 0,1% por debajo del mismo período de 2025, confirmando un escenario de virtual estancamiento.
Construcción y algunos sectores muestran señales positivas
Dentro del panorama industrial también surgieron algunos indicadores favorables. El sector textil registró una recuperación mensual del 4,9%, mientras que la producción automotriz avanzó 7,5% respecto de abril.
Asimismo, los minerales no metálicos —actividad vinculada a insumos para la construcción y parte de la cadena siderúrgica— crecieron 8,3% en comparación con el mes anterior.
Estos datos se complementan con los últimos indicadores de la construcción, que mostraron una suba mensual del 6,3% y un crecimiento interanual del 4,1%, impulsados principalmente por obras privadas y nuevos proyectos inmobiliarios.
Perspectivas moderadas para el segundo semestre
Analistas privados consideran que la industria continuará atravesando un período de baja expansión durante el resto del año. Las proyecciones señalan que la actividad manufacturera podría cerrar 2026 con variaciones cercanas a cero o incluso con una leve caída, mientras que la construcción mostraría un crecimiento moderado insuficiente para compensar las fuertes pérdidas acumuladas en los últimos dos años.
En este contexto, los sectores industriales más sensibles al consumo interno y al empleo continúan observando con preocupación la evolución de la demanda, la apertura de importaciones y las dificultades para recuperar los niveles de producción previos a la actual etapa de ajuste económico.