Ana Saralegui alertó que los despidos en el Servicio Meteorológico Nacional debilitan la capacidad de prevención ante un posible fenómeno de El Niño intenso
Política gremial Miércoles 22 de Julio de 2026
Durante una entrevista radial, Saralegui explicó que los especialistas vienen siguiendo con atención la evolución de El Niño, una fase climática que suele generar un aumento significativo de las precipitaciones en la región del Litoral y la provincia de Buenos Aires, mientras provoca sequías en otras zonas del continente.
Aunque evitó realizar afirmaciones categóricas sobre el comportamiento futuro del fenómeno, destacó la importancia de que provincias y municipios avancen con obras preventivas, limpieza de canales y planes de contingencia para reducir el impacto de eventuales inundaciones.
“Las previsiones sirven justamente para que los organismos del Estado puedan anticiparse y tomar medidas. Hay indicios de que podría tratarse de un Niño intenso, pero todavía es necesario seguir monitoreándolo día a día”, señaló.
Preocupación por el desmantelamiento del organismo
La dirigente sindical afirmó que la principal preocupación de los trabajadores ya no pasa únicamente por la pérdida salarial, sino por el impacto que los despidos tienen sobre la capacidad operativa del Servicio Meteorológico Nacional.
Según detalló, ya se concretaron alrededor de 140 desvinculaciones y existe temor por nuevos recortes. Además, denunció que las áreas más afectadas fueron las estaciones meteorológicas encargadas de realizar observaciones permanentes, fundamentales para la elaboración de pronósticos y alertas.
“Nos han quitado observaciones y eso debilita nuestros modelos meteorológicos. Sin datos, los pronósticos y las alertas pierden precisión”, sostuvo.
Saralegui explicó que algunas estaciones dejaron de operar durante la noche por falta de personal, lo que implica perder hasta doce horas diarias de observación en determinados puntos del país.
Impacto en la aviación, el campo y la seguridad pública
La representante de ATE remarcó que el trabajo del SMN excede ampliamente los pronósticos para la población general y tiene un papel clave en actividades estratégicas.
Entre ellas mencionó la aeronáutica, donde la información meteorológica resulta indispensable para la planificación de vuelos, la detección de turbulencias y la seguridad operacional.
También señaló que el sector agropecuario depende de manera permanente de los informes climáticos para planificar siembras, cosechas y tareas logísticas.
“El campo utiliza constantemente nuestros datos. Una helada tardía, una nevada o varios días de lluvia pueden modificar completamente una campaña productiva”, explicó.
Retrasos en informes técnicos y requerimientos judiciales
Uno de los aspectos que Saralegui destacó durante la entrevista fue el impacto que los despidos tienen sobre servicios menos visibles pero igualmente relevantes.
La trabajadora explicó que el Centro de Información Meteorológica recibe pedidos de empresas, investigadores, organismos públicos y juzgados que requieren certificaciones sobre precipitaciones, vientos o condiciones climáticas específicas.
Estos informes suelen utilizarse como prueba en litigios vinculados a obras públicas, accidentes de tránsito, reclamos contractuales y otros procesos judiciales.
“Nosotros somos la voz oficial en materia meteorológica. Hoy muchos de esos pedidos no pueden responderse con la rapidez necesaria porque fueron despedidos compañeros que se encargaban de gestionar esas solicitudes”, indicó.
Además, advirtió que la reducción de personal afecta tanto a organismos estatales como a empresas privadas que dependen de información meteorológica para desarrollar sus actividades.
Expectativa por la nueva conducción
Saralegui confirmó que el organismo tendrá una nueva conducción encabezada por un especialista con trayectoria académica en meteorología, aunque señaló que todavía existe incertidumbre sobre las políticas que impulsará.
Mientras tanto, los trabajadores continúan reclamando la reincorporación del personal despedido y mayores recursos para fortalecer un organismo que consideran estratégico frente a eventos climáticos cada vez más extremos.
“Si realmente se espera un Niño intenso, se necesita un Servicio Meteorológico fuerte, con observadores, estaciones funcionando y capacidad para emitir pronósticos confiables. La prevención siempre resulta mucho más barata que enfrentar las consecuencias de una catástrofe”, concluyó.














