Trece familias viven dentro de un frigorífico abandonado en Santa Fe: “Hace siete meses que no cobramos un peso”
Política gremial Domingo 24 de Mayo de 2026
El conflicto en el frigorífico Euro, en la ciudad santafesina de Villa Gobernador Gálvez, se transformó en una dramática postal de la crisis laboral. Desde hace siete meses, 13 familias permanecen dentro de la planta para custodiar las instalaciones tras el abandono de la empresa, mientras más de un centenar de trabajadores continúa sin salarios, sin obra social y sin respuestas sobre su futuro.
La producción del frigorífico se encuentra paralizada desde octubre del año pasado y, desde entonces, los empleados quedaron atrapados en una situación de incertidumbre total: la firma no reabrió sus puertas, no avanzó con despidos formales ni presentó quiebra o concurso preventivo.
“Estamos en medio de una pelea empresarial. Hace siete meses que no nos pagan y nadie nos responde”, relató Fabiana Carabajal, trabajadora del establecimiento desde hace 20 años, en declaraciones radiales brindadas este viernes.
Según denuncian los empleados, la empresa dejó de pagar salarios y también interrumpió los aportes patronales, lo que provocó la pérdida de cobertura médica para decenas de familias. “Figuramos activos, pero no recibimos un solo peso”, resumió la trabajadora.
Una fábrica convertida en vivienda
Frente al retiro total de la patronal y la ausencia de seguridad en el predio, un grupo de empleados decidió instalarse dentro del frigorífico para evitar el vaciamiento de la planta.
Actualmente, 13 familias viven en el establecimiento y organizan allí su vida cotidiana mientras esperan definiciones que nunca llegan. “Entramos para cuidar las cosas porque ellos se fueron y no dejaron a nadie”, explicó Carabajal.
La permanencia se extendió durante meses y atravesó incluso las fiestas de fin de año. “Pasamos Navidad y Año Nuevo acá adentro”, contó la trabajadora, reflejando el nivel de desesperación que atraviesan las familias afectadas.
Sin respuestas de la empresa
Uno de los puntos que más indignación genera entre los trabajadores es el silencio absoluto de los dueños del frigorífico. Según relatan, nunca tuvieron contacto directo con los responsables de la firma y desconocen cuál será el destino de la planta.
“No sabemos si la empresa se va a vender, si la van a alquilar, si vamos a volver a trabajar o si nos van a despedir. Pedimos que alguien nos diga qué quieren hacer con nosotros”, reclamó Carabajal.
Mientras tanto, la asistencia llega de manera esporádica. Los trabajadores señalaron que el intendente de Villa Gobernador Gálvez se acercó en algunas ocasiones con ayuda alimentaria, aunque aseguran que no existe una solución concreta para el conflicto.
La situación del frigorífico Euro expone uno de los escenarios más extremos de la crisis laboral: trabajadores que siguen formalmente empleados, pero llevan meses sin cobrar, sin cobertura social y viviendo dentro de su propio lugar de trabajo para evitar que la empresa desaparezca definitivamente.














